Los monitores con pantalla táctil resistiva son pantallas especiales que permiten controlar una computadora o dispositivo al tocar su superficie. A diferencia de otras pantallas táctiles que requieren un dedo o un lápiz óptico especial, las pantallas resistivas funcionan con cualquier tipo de contacto: se puede usar el dedo, un stylus o incluso una mano con guante. Esto las hace muy útiles en entornos como fábricas, hospitales y restaurantes, donde es necesario usar guantes o las manos pueden estar sucias. Estas pantallas funcionan mediante dos capas que entran en contacto entre sí al presionarlas, lo que las diferencia de las pantallas basadas en luz, que necesitan un contacto claro. Debido a esto, las pantallas táctiles resistivas suelen ser más económicas y ofrecer un rendimiento fiable en muchas situaciones.

